La Memoria es la
capacidad para recordar las cosas que hemos experimentado, imaginado y
aprendido.
El encéfalo es la sede de la conciencia y la razón, el
lugar donde se centran el aprendizaje, la memoria y las emociones.
El sistema nervioso contiene un gran número de células
gliales o glía (del término griego que significa “pegamento; estas células
desempeñan un papel importante en el aprendizaje y la memoria, y que por ende
afectan la respuesta del encéfalo a las nuevas experiencias (Featherstone,
Fleming e Ivy, 2000; Roitbak, 1993).
En la actualidad, muchos psicólogos encuentran útil pensar
en la memoria como una serie de pasos en los cuales procesamos la información (Massaro
y Cowan, 1993).
La memoria de corto plazo (MCP) retiene la información en
la que estamos pensando o de la que estamos al tanto en cualquier momento dado.
Originalmente, William James la llamó memoria primaria. La MCP tiene dos tareas
principales: almacenar brevemente la nueva información y trabajar en ella. La memoria
de trabajo; almacena brevemente y procesa la información seleccionada de los
registros sensoriales.
Memoria de largo plazo (MLP) es la parte de la memoria que
es más o menos permanente, correspondiente a todo lo que “sabemos”.
La memoria de corto plazo sólo puede conservar unos cuantos
elementos, por lo general sólo durante segundos a menos que se mantengan por
repaso mecánico. En cambio, la memoria de largo plazo es capaz de almacenar una
gran cantidad de información por muchos años.
Experimentos de laboratorio han demostrado que la simple
repetición reiterada de una cosa no siempre mejora el recuerdo. Resulta que lo
que incrementa la memoria no es tanto la cantidad, sino el tipo de repaso
(Craik y Watkins, 1973).
El efecto de posición serial demuestra cómo operan juntas
la memoria de corto y de largo plazo. El repaso elaborativo es la conexión de
la nueva información en la memoria de corto plazo con el material familiar
almacenado en la memoria de largo plazo.
El estudio de caso de un paciente con daño cerebral,
llamado “H. M.”, quien podía recordar acontecimientos que precedían a su
lesión, pero nada de lo que había sucedido después, llevó a los psicólogos a
sugerir que tenemos varios tipos distintos de memoria. (Milner, 1959)
Tipos de Memoria a Largo Plazo:
- Memoria episódica: Parte de la memoria de largo plazo que almacena eventos experimentados personalmente. Encuentra su morada en los lóbulos frontal y temporal (Nyberg et al., 2003; Wheeler, Stuss y Tulving, 1997). El hipocampo se ha vinculado con el funcionamiento de éste tipo de memoria (Rolls, 2000), así como con la capacidad para recordar relaciones espaciales.
- Memoria semántica: Parte de la memoria de largo plazo que almacena hechos e información general. Parece localizarse sobre todo en los lóbulos frontal y temporal de la corteza, los cuales, de manera interesante, también parecen desempeñar un papel destacado en la conciencia. La destrucción de esas áreas de la corteza (como consecuencia de daño encefálico, cirugía, apoplejía o enfermedad) deriva en una pérdida selectiva de la memoria. Pero alguna evidencia muestra que las memorias episódica y semántica están relacionadas con partes diferentes de esas estructuras encefálicas.
- Memoria procedimental: Parte de la memoria de largo plazo que almacena información relacionada con habilidades, hábitos y otras tareas perceptuales-motoras. parece localizarse de manera principal en el cerebelo (un área requerida para el equilibrio y la coordinación motora) y en la corteza motora.
- Memoria emocional: Respuestas emocionales aprendidas a varios estímulos. depende de la amígdala, una estructura que yace cerca del hipocampo. La amígdala parece jugar un papel en la memoria emocional que es similar al papel que desempeña el hipocampo en la memoria episódica, semántica y procedimental. el daño en la amígdala reduce la capacidad para recordar nuevas experiencias emocionales, pero no impide el recuerdo de eventos emocionales que ocurrieron antes del daño, aunque a menudo se recuerdan como hechos neutrales, es decir, vacíos de contenido emocional. Esto explica por qué los individuos con lesiones en la amígdala a menudo son incapaces de “interpretar” las expresiones faciales aun cuando reconocen el rostro de la persona (Young, Hellawell, Wan de Wal y Johnson, 1996).
- Memoria explícita: Memoria para información que podemos expresar fácilmente en palabras y que estamos conscientes de tener.
- Memoria implícita: Memoria para la información que no podemos expresar fácilmente en palabras y que podemos no estar conscientes de tener.
La distinción entre las memorias explícita e implícita
significa que algún conocimiento es literalmente inconsciente; también parecen
relacionarse con estructuras y trayectorias nerviosas diferentes. Sin
embargo,estos tipos de memorias por lo regular trabajan juntas.
La memoria autobiográfica se refiere al recuerdo de eventos
que sucedieron en nuestra vida y del momento en que tuvieron lugar (Koriat,
Goldsmith y Pansky, 2000); como tal, es una forma de memoria episódica. Los
recuerdos autobiográficos son de fundamental importancia. De hecho, Conway
(1996) afirma que la “memoria autobiográfica es central para el yo, para la
identidad, para la experiencia emocional y para todos los atributos que definen
a un individuo”
Los exámenes encefálicos revelan una disminución del
hipocampo en la gente que sufre la enfermedad de Alzheimer, un trastorno
neurológico caracterizado por una pérdida severa de la memoria. Las lesiones en
la cabeza a menudo producen amnesia retrógrada, una condición en la cual la
gente no puede recordar lo que le sucedió poco antes de la lesión. Se cree que
en tales casos el olvido ocurre porque los recuerdos no están firmemente
“anclados” en el encéfalo.
La interferencia retroactiva es el proceso por el cual la
nueva información interfiere con la información que ya se encuentra en la
memoria.
La interferencia proactiva es el proceso por el cual la
información que ya se encuentra en la memoria interfiere con la nueva
información.
La memoria dependiente del estado se refiere al enigmático
hallazgo de que la gente que aprende material en un particular estado
fisiológico tiende a recordar mejor el material si regresa al mismo estado en
que se encontraba durante el aprendizaje.
Uno de los primeros investigadores de la memoria, Hermann
Ebbinghaus, descubrió que la tasa de olvido es más alta en la primera hora
después de aprender información nueva, por lo que es importante revisar lo que
ha estudiado.
Mnemónicos: Técnicas que facilitan el recuerdo del
material. Es recomendable seguir los siguientes pasos para mejorar el recuerdo:
1. Motívese. Sin un fuerte deseo de aprender o recordar
algo, probablemente no lo hará. Pero si encuentra una forma de mantenerse
alerta y estimulado, le será más fácil aprender y recordar las cosas.
2. Practique habilidades de retención. Para mantenerse en
buena forma, las habilidades de memoria, al igual que todas las habilidades,
deben practicarse y ejercitarse. Los expertos en la memoria recomiendan hacer
ejercicios como crucigramas, acrósticos, anagramas, jugar scrabble, monopolio,
trivia y bridge. O puede aprender japonés, unirse a un club de ajedrez o
discutir frecuentemente los eventos actuales con sus amigos.
3. Confíe en su capacidad para recordar. La duda a menudo
conduce a la ansiedad, la cual interfiere a su vez con la capacidad para
recuperar información de la memoria. Los expertos coinciden en que los
ejercicios de relajación aumentan significativamente la habilidad para
recuperar la información de la memoria.
4. Reduzca al mínimo las distracciones. Aunque algunas
personas pueden estudiar para un examen y escuchar la radio al mismo tiempo, la
mayoría de la gente encuentra que las distracciones externas interfieren con el
aprendizaje y el recuerdo. Si algo lo está distrayendo, busque un lugar
tranquilo, incluso aislado, antes de tratar de memorizar algo.
5. Mantenga la concentración. Prestar cercana atención a
los detalles, concentrarse en el entorno, las emociones y otros elementos
asociados con un evento le ayudarán a recordarlo con mayor claridad.
6. Haga conexiones entre el nuevo material y la información
que ya está almacenada en la memoria de largo plazo. Una clave para mejorar la
memoria consiste en organizar y codificar el material de manera más eficaz
cuando entra por primera vez a la MLP. Discuta las cosas que quiere recordar
con otras personas. Piense o escriba formas en que la nueva información se
relaciona con cosas que ya sabe. Cuantos más vínculos forje entre la
información nueva y la información que ya se encuentra en la MLP, más probable
será que recuerde el nuevo material.
7. Use imágenes mentales. Las imágenes son una ayuda
excelente para recordar información de la memoria. Siempre que sea posible
forme imágenes mentales de datos, personas, palabras o actividades que desea
recordar.
8. Use señales de recuperación.Cuantas más señales de
recuperación tenga, más probable será que recuerde algo. Una forma de
establecer señales automáticas de recuperación es crear rutinas y estructura.
9. No se base únicamente en la memoria. La memoria humana
no es perfecta, por lo que es prudente hacer uso de otras herramientas. Anote
las cosas que necesita recordar y luego pegue una nota o lista de esas cosas en
un lugar destacado.
La amnesia infantil es la dificultad que tienen los adultos
para recordar experiencias de sus dos primeros años de vida.
La imaginería eidética es la habilidad para reproducir
imágenes extraordinariamente nítidas y detalladas de algo que se ha visto.
“Mnemonista” se le considera a una persona con habilidades
de memoria sumamente desarrolladas.
El destello de memoria es un recuerdo vívido de cierto
evento y de los incidentes que lo rodearon incluso después de que ha
transcurrido mucho tiempo.




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